domingo, 4 de mayo de 2014

Señora Kubiske: ¿conoce las lecciones de abril heroico?







Félix Cesario




El Gobierno de los Estados Unidos  de Norte América, de cual usted señora es su representante diplomática plenipotenciaria ante nuestro gobierno obediente, Honduras y vasallo por voluntad imperial del Pentágono; parece no poder vivir sin conflictividad con países miserable como el nuestro especialmente en donde, si no hay crisis, las crea o se las inventan; olvidando que los pueblos esclavizados más temprano que tarde los sorprende, a sus embajadores y a sus gobiernos, de cuando en vez, con insurrecciones populares como respuesta a sus políticas barbaros, infamantes e inhumanas.

 Las humillaciones a las que es sometido nuestro pueblo desde la penetración del enclave bananero, de los infamantes tratados de 1913 el cual marca el inicio vergonzante de la entrega del suelo y el subsuelo hondureño, en el tratado firmado y refrendado en Diciembre de de 1980, por su gobierno de esa época oscurísima, y del  entreguista de esa época el  gobernante Marco Aurelio Soto, impuesto por el presidente de Guatemala Justo Rufino Barrios; el mal llamado gran reformador y modernista del Estado  hondureño, no es más que el gran estafador al  entregarles las riquezas de nuestro país –a precio de gallo muerto- en el convenio de ley de minería  y que en Honduras se conoce como Código de Minería.

Le hago este breve resumen histórico para que no crea en gobiernos impuestos  por los grupos de poder Norte Americano, siguiendo el guion escrito y dictado de viva voz  por Roosevelt y la doctrina dogmatica y expansionista de Monroe. Los pueblos como el nuestro, hastiado de vejámenes, ya dio muestra que guarda memoria en mano, de imposiciones humillantes, y en la colectividad y, hartos ya de ver a nuestra patria como su patio trasero, como su Palmerola; bofetada mortal y vergonzante contra la dignidad nacional, estos actos y otros más que Ud. sabe, aunque se haga la que "yo no fuí" esto es lo que hace que, de cuando en cuando, estallen insurrecciones populares y que no le extrañe a su gobierno que, el día menos pensado, estalle el definitivo estallido de liberación nacional, las insurrecciones populares no se inventan, se crean y ustedes nos están ayudando a crear el definitivo estallido popular.

Es bueno recordarle a su excelencia Kubiske que, producto de tantos  vejámenes, ya en 1954 existió un movimiento huelguístico que duro casi 60 días y que hizo temblar al imperio del norte, es decir su país, hasta hacerlo aceptar casi todas –las más vitales- exigencias de la 59 peticiones reclamadas por los trabajadores; de ahí surgió la  consigna: Mayo es, el camino de la victoria. Y no crea que la huelga estalló improvisadamente ¡no!,  fue planificada y disciplinadamente ejecutada, hay ingenuos que creen que este movimiento reivindicativo fue a la zumba marumba  o que alguien dijo "vámonos a la huelga y la huelga se efectuó", fue planificación, organización y coraje; por algo fue y es y será modelo a seguir en nuestra America-indigena.
    
Treinta y cuatro años después, esta vez  un 7 de Abril de 1988, la sede diplomática  de la embajada norte americana, así  como las instalaciones de en donde funcionaban las  oficinas de la Agencia Internacional para el Desarrollo, asimismo de la Agencia de Información, fueron incendiadas y con el fuego purísimo de la indignación acumulada por patriotas hartos de tanta prepotencia imperial yankee. La extradición del señor Ramón Mata Ballesteros, de Honduras fue el pretexto esperado gracias a las medidas dictatoriales de su gobierno y la comparsa del nuestro; este fue el detonante para la furia popular de enfrentar a su poderío norteamericano y fue así como casi destruimos al incendiar parte de la embajada; comprobamos que, sus marines yankees son cobardes, apenas hicieron unos tiritos y los obligamos a esconderse en algún rincón de la ratonera, eso es para nosotros los patriotas hondureños vuestra sede diplomática. Le repito señora embajadora, las revoluciones no se inventan, se crean y ustedes nos dieron el momento para esa histórica insurrección popular.

Y esto que le cuento señora embajadora no me lo contaron, YO FUI uno de los miles de compatriotas que desbordamos la ira y la indignación acumulada por los desmanes que siempre imponen todos los gobernantes de los bárbaros del norte, bandoleros y bandidos acostumbrados al pillaje de los pueblos miserables de nuestra América. Créame su excelencia, que aún perdura en mi conciencia de revolucionario un placentero fervor de hondureño bien nacido, al bajar del asta la bandera de las cincuenta y tantas calaveras y barras de tibias y perones, que es su símbolo patrio; y vi con orgullo revolucionario como izamos nuestro pabellón nacional.

Le aclaro señora embajadora que no conozco al señor Mata Ballesteros y, así como yo, miles y miles de los que tomamos por asalto su sede diplomática no lo conocían, ni son drogadictos como los millones de norte americanos que si lo son, por eso su imperio al que usted representa, no es más que un prestamista, un ente del agiotaje, es un tigre de papel, un águila al servicio de la China Comunista a quien hasta ahorita le esta debiendo más de tres trillones de dólares o sea que USA ya no es de Norteamérica, sino Estados Unidos de China Comunista.


Es saludable, señora Embajadora kubiske, hacer una lectura de estos acontecimientos históricos para evitar que día menos esperado se genere la definitiva insurrección popular por la liberación nacional –está dentro de las posibilidades.- Hagan una lectura del porque esas dinámicas de manifestaciones de indignación nacional anti-norteamericanas; ya en 1924, el gran esteta, patriota don Froylan Turcios, cuando expulsaron a los marines yankees de nuestro territorio, nos legó el siguiente mandamiento "Ser antiyankee, es deber de todo patriota hondureño". La historia, señora  embajadora, es indetenible, el reposo es relativo, el movimiento de las masas explotadas es incontenible. Está usted y su gabinete de gobierno advertido.       


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