domingo, 22 de junio de 2014

Honduras, país de supuestos y contrastes







Félix Cesario




Ciertamente que Honduras es un país indestructible; pese al saqueo, a los atracos a mano armada -la mayor parte de los gobernantes han sido militares-. Bien vale decir que Honduras no ha tenido silicio democrático, ha estado y está en la permanente zozobra de un Golpe de Estado por y de Parte del verdadero poder: Las Fuerzas Armadas de Honduras; el poder militar que por décadas  mantiene y ha mantenido la hegemonía del poder político, económico y el “democráticamente” militar, les guste o no a los políticos de oficio. Es más, en la mayoría de los golpes de Estado, ha y es con el contubernio de politiqueros, quienes han hecho de la Ciencia Política el más lucrativo negocio;  pretendiendo destruir nuestro país.

No la han podido destruir los eternos demagogos; entendiendo por  demagogia como el arte de prostituir o degenerar a la democracia; politiqueros hondureños (ninguno tiene salvación), dirigentes partidaristas que acondicionan a las masas  con promesas que caen en lo ridículo, en lo anecdotario o en lo delincuencial; si la moral tuviese carácter  coercitivo no habría una cárcel para encarcelar a tanto farsante. A propósito que bien puesto está el nombre de la penitenciaría central: Marco Aurelio Soto y la bautizo alguien que también, así deberían de denominar la cárcel de San Pedro Sula.

Honduras, nuestra patria amada, es realmente indestructible, no la han podido fragilizar los grandes y malos políticos latifundistas, dueños de la mayor parte de las mejores tierras aptas para el cultivo, pese que constitucionalmente el articulo 344 en donde manda y ordena que “la reforma agraria es integral, para desaparecer el latifundio y el minifundio…” y a estas alturas del siglo veintiuno, los campesinos son masacrados por exigir una parcela de tierra para el cultivo de granos de primera necesidad; es más, el gran contraste es que hay compatriotas de tierra adentro que no tienen un palmo de tierra para ser enterrados.

Honduras es ciertamente invulnerable contra los grandes monopolios de medios de comunicación, concentrado en unas cinco o siete familias, medio hondureñas, -medio quien sabe que- lo que si es cierto es que estos consorcios corporativos de la comunicaciones absorben gran parte del presupuesto nacional, en contratas de publicidad  con la finalidad de desdibujar la verdad y crearle una imagen exótica al mandamás de turno, llevándose de encuentro el artículo 339 que dice: “se prohíben los monopolios y oligopolios…”, pero solo queda en el supuesto. Un ejemplo claro son las frecuencias televisivas que recaen en una familia en contraste de algunas frecuencias que susciten a duras penas, como un grotesco contraste en la competitividad mercantil.

Protesta por el asesinato de mas de 30 periodistas  y comunicadores sociales.
 Foto: Andrés Molina. EFE

Honduras es un país inquebrantable, nadie lo ha podido demoler, ni las religiones que han hecho de Dios, el mejor negocio del mundo. Vemos como es de productivo el  negocio de los pastores (cobradores) de los diezmos; hoy en día observamos como prosperaron los pastores que son supuestos violadores de la ley primaria que en su artículo 106 dice: “los impuestos no serán confiscatorios… nadie está obligado a pago de impuesto...”; pero el gran contraste es que la clase más pobre y la asalariada están obligados a pagar  lo que los representantes de Dios, como  dijo un “conocido predicador de la palabra” llaman ofrenda, pero que tiene que ser menos del diez por ciento (10%) de su salario. Hay, y a mí me consta, que les deducen por planilla el diezmo previa autorización  del hermano en cristo; mientras hay orfanatos en donde los niños mendigan un pedazo de pan.

Honduras es, ciertamente indestructible –como la misma materia- no la han podido destrozar los supuestos ladrones del erario, los gobernantes, todos absolutamente todos,   de la mal llamada era democrática hondureña, empezando por los gobernantes a quienes (no se sabe amparados en que ley) se auto recetan una millonaria partida confidencial, de la que no le rinde cuentas a nadie, y como el Jefe es creación de los secretarios de Estado y cualesquier funcionario de cualesquier gobierno, supuestamente roba, mientras los miserables, los marginados, los indigentes, los acorralan y marginan allá al final en donde germina el sicariato y las maras; en donde miles y miles de niños y niñas son tragados por inmigrantes en el rincón infame de un sueño que termina en la muerte.


Honduras, patria de mis anhelos más sublimes, patria a quien amo hasta el delirio… cuantas veces y cuantos compatriotas honestos y honestas hemos intentado honrarte y los mastates; otras y otros, seguimos  tratando de enaltecerte, honrarte decorosamente para que seas capaz de figurar entre las naciones más dignas y civilizadas del mundo. Solo nos queda seguir amándote con actos dignos y repetir como el gran maestro y patriota Ventura Ramos “Alba de mis sueños, siempre en pos de ti“ 

miércoles, 11 de junio de 2014

Aproximación a un homenaje

Cesario Padilla

Hasta el sol de hoy, es digno recordar y rendir homenaje a aquellos compañeros y compañeras que su lucha ha dejado huella de la patria, nuestra patria. En este caso y ante la fecha que se nos presenta es un acto reivindicativo, sacar de las murallas de olvido e impunidad a nuestros y nuestras mártires estudiantiles.

Un 19 de abril de 1988, la historia –empapada de sangre- de nuestro país registró una certera puñalada, uno de muchos casos que llenan de luto. El susurro con olor a muerte anunciaba la desaparición de Roger Samuel Gonzales Zelaya. Entre las acusaciones estaba el poseer 24 años de edad, ser Dirigente de la Federación de Estudiantes de Segunda Enseñanza (FESE) y soñar una patria justa, humana.

 Las víboras Verde-olivo lo asechaban, deseosos de su sangre, desde que días atrás Roger participó en los actos de protesta que terminaron con la quema de la sede de las barras sangrientas e invasoras y las estrellas sin brillo. Se le vio por última vez en las cercanías del parque central de Tegucigalpa, con dos mochilas cargadas de justicia y un maletín con migajitas de patria. Elementos de la tristemente célebre Dirección Nacional de Investigaciones (DNI) ejecutaron tal acción sin que, hasta el sol de hoy, se conozca el paradero de Roger.

 Nunca se imaginó que ese día saldría de casa con destino hacia la impunidad, su madre jamás imaginó ese beso tierno en la frente sería el último, quizá presagiando la despedida con olor a verdugo, a muerte.

 Lo buscó, lo buscaron, le buscamos quienes guardamos la esperanza de verlo. Entre celdas y calle, preguntaron por vos, con la esperanza –quizá- del encuentro. 26 años han pasado desde que los vulgares defensores de la “soberbianía” nacional-norteamericana  negaron tu presencia. Más de dos décadas han cruzado en los murales del tiempo y solo te encontramos en los registros sangrientos del pasado.

 La prensa traidora, asquerosa y vendida, a 26 años es cómplice de tu desaparición. Todavía quedan restos de humedad en el cuartelito aquel de Comayagüela para planear tu captura; en donde estos asaltantes del micrófono y la palabra te vieron bajar el símbolo de la muerte. Y así han pasado los años desde aquel día que te arrancaron una esperanza, una alegría y te mantienen encerrado entre fusiles cargados de olvido y odio bajo la celda-país con nombre de hondonada.

 Por eso hoy, a esta hora, en que se aproxima otro “Día de la y el estudiante” nos damos cuenta que físicamente no estás con los compañeros y compañeras. Sin embargo, ante esta sed de justicia y a nuestro paso nos encontramos con las paredes bautizadas con tu nombre, las mantas, los panfletos con tu rostro, te vemos y conocemos aún más en los testimonios. Juramos seguir con tu lucha, que tu nombre siga gritándose Y desde este lugar, con los mismos personajes que nos hablaron de vos, patriota-hombre, te veremos subir otra vez al asta del terror y las estrellas, arrancar el trapo lleno de sangre latinoamericana y colocar la bandera de la esperanza, de la memoria y de la alegría. De esa manera habrás declarado ese día un estado de sitio a los verdugos de la patria.


domingo, 1 de junio de 2014

A confesión de partes; relevo de pruebas





Félix Cesario





En el discurso de entrega del premio periodístico “Álvaro Contreras”, el presidente del Colegio de Periodistas –deberían agregarle las siglas del indómito de lempira- Juan Orlando Hernández; el señor Juan  Ramón  Mairena  en su condición de Presidente de ese ente colegiado afirmó lo siguiente “La ética está herida…. y sangrante” ¡Válgame Dios! como es uno de ignorante, hasta hoy sé que hasta en sentido figurativo la Ética es un ser humano que destila sangre. Pero esto es pasable, luego agregó que “Los Periodistas y dueños de los medios de comunicación habían violado el pacto de autorregulación, acordado en las discusiones de la Ley Mordaza”.

La palabra que en boca del presidente del CPH me dejó con un profundo sentimiento de lastima e indignación, al ver que, por ignorancia o euforia (más de la primera que de la última) el ser humano tiene vocación de esclavo y deseoso siempre de que le pongan un bozal. La palabra AUTOREGULACION es criminal que lo diga un periodista, y más peligroso que lo afirme quien supuestamente rectora el organismo colegiado que supuestamente reúne a los y las periodistas, aunque el verdadero presidente sea el gobernante de turno.

La primera vez que en el periodismo se decretó la autorregulación fue en Inglaterra y fue precisamente contra el primer impresor del Reino Unido, William Coxtan, en el año de 1476; cuando a ordenanza del monarca se le ordenó que toda `publicación debía ser regulada por parte del régimen monárquico. Si nos ponemos ligeramente analizar que significa regular, veremos que es: Reglamentar, ordenar y, en el último de los casos, censurar. Además la Ética no se hiere ni mucho menos desangra, simple y llanamente se viola o en este caso se auto viola; porque la Ética es un término que está dentro de la jurisprudencia, aquí y en cualquier parte del mundo y quien lo haga o lo consienta es un criminal de la Libertad de Expresión.

Hemos sostenido que en la libertad de informar, se detecta al menos tres tipos de censura practicada por los gobernantes de turno, en el caso hondureño, que es el que conocemos mejor, veamos: está la censura gubernamental, misma que por ser el administrador del Estado hondureño maneja, a través de la secretaria u oficina de estrategia de la comunicación, millonarias cantidades de lempiras solamente para contratos con los dueños de los medios masivos de la comunicación para que, todos y todas los y las periodistas que trabajan para dicho medio digan la verdad sobre la gestión y personalidad del Presidente; esto es lo que se conoce como censura gubernamental.

En segundo lugar están los empresarios dueños de los medios masivos de comunicación que, por los millonarios contratos pactados con él o la representante del presidente (menos el mío) de la República, les comunica o “socializa” la agenda informativa y la de opinión para que ningún periodista se atreva hacer señalamientos sobre la “buena” gestión  del primer ciudadano del país; esto es lo que se le denomina censura empresarial.

Y por último esta la que, las y los periodistas entran en arreglos personales en asuntos financieros, regalías, colocación de algún pariente en puesto del gobierno, ya sea en una oficina de la burocracia de la  “cosa pública”  o en el último de los casos, en alguna agregaduría del servicio exterior, como hay varios en el extranjero; de esta manera las y los periodistas que cubren principalmente la casa de gobierno -la fuente informativa más apetecida– previo contrato de palabra de hablar bellezas de gobernante y su administración, cometiendo con estos actos la más despreciable y detestable de las regulaciones que una o un periodista puede cometer: La Auto-Censura.

Basta escuchar, leer o ver las transmisiones informativas o de cualesquier índole y se comprobará que por la paga baila el mono.- Razón de sobra tubo Otto Bismarck al crear “El fondo de los reptiles” que no es más que la partida presupuestaria para pagarle a las y los periodistas de los medios de comunicación para que ejerzan un periodismo regulado y  ponderado de acorde a como la mentira sea dicha de manera tal que parezca verdad. ¡Claro que hay excepciones! pero no llegan a tres los medios  informadores de la verdad.

Terminamos  por aclararle a las y los periodista que, no hay que confundir: derecho a la Libertad de expresión y pensamiento, y Libertad de información; cada cual tiene su función determinada, las libertades de informar y de expresar y difundir, así como de recibir por cualquier medio información es ley, según el convenio o tratado de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en su artículo 19 y quien lo haga o lo insinué comete delito. Esto fue lo que olvidó el señor Juan Ramón Mairena y como él se auto reguló y se llevó de encuentro al gremio periodístico, que según él hay un acuerdo de regulación de la verdad, a confesión de partes… relevo de pruebas.