domingo, 18 de enero de 2015

Manuel Gamero, un verdadero formador de opinión pública






Félix Cesario





Después de Paulino Valladares, primero y de Alejandro valladares después, quienes desde la página Editorial, del Diario EL CRONISTA, que hasta 1976,fue el diario que desde sus editoriales, en ese momento, forjaron y formaron conciencia nacional, a grado tal que la historia y los educadores de la comunicación, así como la generaciones políticas, gremiales politiqueros y militares aún recuerdan -y recordaran- las y los futuros conciudadanos que gusten de tener una real visión en el quehacer de la realidad nacional.

Después del diario EL CRONISTA, digo, solamente los Editoriales de DIARIO TIEMPO son brújula de la realidad nacional e internacional que, orienta de manera ponderada y les señala a la hondureñidad que y por qué se efectúan esa vorágine o esa modorra de la política muy folclórica y aldeana en Honduras, mi patria –que amo hasta el delirio. La opinión del diario que se lee primero, por la colectividad, así como por politiqueros, empresarios, organizaciones sindicales, campesinas, así mismo por los gremios magisteriales ven en el artículo de fondo de TIEMPO, el equilibrio opinativo sobre de alguno de los tantos temas álgidos de la realidad nacional.

Aunque es bien sabido que, el Editorial, nunca va firmado en ningún periódico del mundo, el mismo responde la Dirección ejecutiva de cada periódico, y hasta donde mi conocimiento me auxilia esta decisión se acordó en Estados Unidos de Norte América desde 1734 cuando se libra en ese país del norte el primer juicio político-económico en contra de editor y editorialista-por así decirlo: John Peter Zeuguer, editor del periódico de aquel entonces en las 13 colonias o estados federados que era USA, en el año ya mencionado y lo que es hoy el imperio del mundo occidental.

Digo lo anterior porque es un secreto a voces y a grito popular que, el generador de opinión editorial de DIARIO TIEMPO es Manuel Gamero, lo he escuchado entre el pueblo, en las manifestaciones populares, entre hondureños con un nivel intelectual superado, lo oigo en los cafetines, lo repiten los estudiantes; es muy corriente que, ciertos catedráticos universitarios impongan trabajos de análisis económico social con la advertencia “leer e interpretar los editoriales de diario TIEMPO ”; y más reiterativo en los futuros comunicadoras y comunicadores de la ESCUELA DE PERIODISMO de la UNAH.

Es decir que los lectores tienen “olfato de animal como afirmara el viejo y eterno Karl Marx “y que fusionan, por así decirlo a Manuel Gamero con diario TIEMPO, lo que me obliga a preguntarnos…cuantos editoriales habrá escrito Manuel Gamero desde los años 80s al día de hoy. De lo que si doy fe que, este educador del pueblo ha calado y clarificado presente y futuro de la conciencia nacional.

En lo personal siempre he admirado a Manuel Gamero y en ciertos días me han entrado los deseos de ser amigo de él, por sus posturas ponderadas en educar y hacer conciencia nacional; aunque debo aclarar que solamente lo medio he tratado do o tres veces en mi vida y lo contare hoy, que ya supere las crisis económicas y mentales a lo que me sometieron los que les ofende la verdad, a quienes les es difícil que un ser piense. En un momento que no tenía para comprar NADA para mis hijos el recordado y amado Abogado Carlos Villar Rosales me dijo vaya a donde Manuel Gamero dígale que yo lo recomiendo y fui, las oficinas de TIEMPO estaban en y por la calle la fuente pedí a la secretaria verlo y me recibió, estaba inclinado escribiendo a pluma y fumando un habano le plantee y le dije que deseaba un trabajo de vender publicidad y su respuesta fue cortante dijo “no puedo ayudarlo”.

La segunda vez que nos saludamos fue, en la residencia de la embajada de los Estados Unidos de Norte América - fui invitado no sé por qué- pero acudí porque pienso que lo cortés no quita mi ideología definida por comprobar si en verdad estaba marcado como subversivo para no poder entra a esa nación del norte, y efectivamente lo comprobé al momento de poner mi huella en una mini pantalla de seguridad, Estoy -gracias a DIOS – marcado. Salude a Manuel Gamero y a los todos colegas asombrados por mi presencia y ante las atenciones que gentilmente me dispenso el embajador de cual ya olvide su nombre pero ahí estará la foto de la histórica reunión.


Sigamos adelante don Manuel Gamero emborronando cuartillas o gacetillas, le historia dirá su nombre y talvez no le entre la mala tentación que a veces nos agobia y digamos como lo dijo el gran libertador “he arado en el mar “; el periodismo nacional algún día nos absolverá del olvido, Pase usted maestro Manuel Gamero, la historia lo saluda.

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