lunes, 2 de febrero de 2015

Aunque con temor a represalias, siguen actos de solidaridad hacia estudiantes expulsados en la UNAH

El no mostrar sus rostros no los hace delincuentes, es el clima de represión a lo interno de la UNAH lo que los hace tomar esta decisión
Tegucigalpa.-Los inicios de semana suelen ser un tanto monótonos dentro del campus de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) en la capital de la república; pero este lunes un grupo de estudiantes, con sus rostros tapados por temor a represalias, realizaron un plantón demandando el reintegro de 16 estudiantes expulsados de la alma mater en diciembre del año pasado.

La entrada peatonal a la máxima casa de estudios fue el lugar en donde alrededor de 20 jóvenes realizaron, desde las siete de la mañana la acción de protesta, de manera pacífica pero siempre bajo la estricta vigilancia de los miembros del cuerpo de seguridad privada de la institución.

La entrega de mosquitas informativas y la colocación de dos mantas elaboradas con pliegos de papel bond con la leyenda “No + expulsados #somos16” llamaron la atención de los universitarios y universitarias que ingresaban a realizar sus actividades dentro de la UNAH.

¿Por qué taparse el rostro?
Una de las quejas de los miembros de la comunidad universitaria que transitaban por el lugar era que los y las jóvenes en protesta tenían cubierto su rostro. Para no dejar lugar a la especulación, le preguntamos a uno de ellos el porqué de tal acción y su respuesta se enfocó en tres aspectos.
"Nos cubrimos el rostro debido al clima de represión que existe en la UNAH, la cual es el reflejo de la represión que hace el gobierno" mencionó el joven que se identificó como "Eduardo" para proteger
su verdadera identidad.

"Eduardo" es estudiante de una de las carreras aglutinadas en la Facultad de Ciencias Sociales, misma a la que pertenecen los seis estudiantes expulsados el pasado mes de diciembre.

Mientras dialogábamos con "Eduardo" el Jefe de la Seguridad de la universidad, Roger Aguilar, mediante la confrontación, expuso como delincuentes a los y las protestantes con frases tales como "el que se cubre la cara es porque debe algo". Razón a la que "Eduardo" atribuye como molestia ya que Aguilar (un ex miembro del Escuadrón 3-16, según denuncias de organizaciones defensoras de los Derechos Humanos) no logró identificar sus rostros.

Es por ello que este joven denunció el hecho de no sentirse en libertad para manifestarse dentro del campus universitario, razón por la que, junto al resto de los y las jóvenes, hacen sus acciones en un punto neutro, en este caso la entrada al mismo.

"Hoy por hoy, aquí en la universidad quien quiera manifestarse se le ejecutan acciones represivas expulsándolos de la misma, negándoles el acceso a la matricula. No solo es una manera física, sino obstaculizando el proceso académico de ellos y ellas" argumentó.

¿Se puede prohibir protestar?
Durante las acciones de protesta que realizaron los y las estudiantes durante el mes de octubre, la respuesta de las actuales autoridades fue de restringir los espacios públicos dentro del campus universitario para el desarrollo de las mismas.

El secretario de Administración y Finanzas Donato Elvir, expresó en un medio de comunicación escrito que “los y las que quieran protestar, tendrán que solicitar un permiso a esta secretaría”.

Del mismo modo, la rectora Julieta Castellanos dijo que "Pueden hacer manifestaciones, actividades siempre que no interrumpan las clases” y añadió que “no pueden realizar conciertos en las plazas de la Ciudad Universitaria ni en la plaza Cuatro Culturas, sólo pueden hacerlo en el anfiteatro”.


Actualmente la UNAH dejó sin cupo para este periodo alrededor de 5 mil estudiantes en Tegucigalpa, San Pedro Sula y sus centros regionales al no ampliar el plazo para el pago de la matricula regular en este año.

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