sábado, 25 de junio de 2016

“Firmo para que la lucha de las mujeres no muera en este país”, asegura Gladys Lanza



Mas que cumplir una medida cautelar, esta firma es una marca de dignidad, para que la lucha de la mujer hondureña no calle en esta justicia patriarcal que impera en el país, dijo Gladys Lanza. Foto: Cesario Padilla
Por: Cesario Padilla

Eran las 10:45 de la mañana del martes 31 de mayo de 2016, ella esperaba sentada en uno de los sillones de la sala del Tribunal de sentencia en Tegucigalpa. Esperaba que dieran la hora en punto y acercarse a la ventana de secretaría y proceder a firmar el libro que contabiliza el sometimiento a una justicia desigual, especialmente para quienes frontalmente llaman a quienes agreden a las mujeres por su nombre.

Al marcar el reloj las 11 de la mañana, se levantó y dijo “ya es hora y dije que firmaría en punto”. Esa voz es la de Gladys Lanza, quien una vez por mes tiene que presentarse a este tribunal, ubicado en el edificio de la Corte Suprema de Justicia en Tegucigalpa. Mientras saludaba a uno de los empleados del área de secretaría, sacaba su lápiz y en sus manos reflejaba un recorrido de más de 40 años de lucha al lado de las organizaciones sindicales y posteriormente entregarse de lleno a la defensa de las mujeres hondureñas.

Pero en esta ocasión no estaba sola, le acompañó un grupo integrado por defensores y defensoras de varias organizaciones de derechos humanos que operan en el país. Con una sonrisa que no pudo ocultar –seguramente no quería hacerlo- manifestó sentirse bien ya que siempre viene a firmar sola.

“Me siento muy bien, porque siempre vengo sola, el estar con mis compañeros y compañeras me hace sentirme fortalecida, sobre todo a mí que he pasado solita. Agradezco la presencia y realmente es importante el hecho que esté aquí sentir ese calor humano”, puntualizó al recibir este acompañamiento en el que se refleja la unión de todos los defensores y defensoras.

Firma por obligación, su rebeldía no se lo permite en sus adentros. Este acto forma parte de un proceso penal en su contra que terminó con la sentencia en febrero de 2015 a 16 meses de prisión, al ser interpuesta una querella constitutiva de Injuria y Calumnia luego de atender una denuncia interpuesta ante el movimiento de mujeres por la Paz “Visitación Padilla”, de la cual Gladys es Coordinadora General, por Lesbia Pacheco en el año 2010 de acoso sexual de la cual era objeto de parte del entonces director de la Fundación para el desarrollo de la vivienda en Honduras (FUNDEVI) Juan Carlos Reyes.

Es por esta razón, impulsada por un sistema judicial bajo el cobijo del patriarcado por la que viene a estampar su firma y, como ella lo manifestó “así no dicen que me he escapado del país”.

Doña Gladys, como es conocida por el respeto y cariño para muchos de tantos años expuso a los medios de comunicación que le entrevistaron esa mañana que “obligatoriamente tengo que venir, me indigna porque no he hecho nada y la justicia en este país es al revés; quien debería estar preso es el agresor y no yo, pero en la justicia que vivimos, desgraciadamente es esta”.

Las medidas que tiene que cumplir la defensora de los derechos de la mujer son las de presentarse una vez al mes, para reportar “que no me eh escapado, pero aunque me trate mal la justicia este es mi país y no pienso salir de aquí”.

El caso de la Coordinadora de “Las Chonas”, como se le conoce a la organización defensora de los derechos de la mujer, forma parte de una escalada de represión a las voces que denuncian las violaciones a los derechos humanos y sus agresores.

Su situación no la hace frenar su recorrido de lucha como lideresa feminista y asegura que la ley favorece a quienes tienen influencia “cuanta tiene un poderoso para que la ley caiga a su favor, entonces no les importa y los jueces se hacen los ciegos”, sostuvo doña Gladys.

La etapa en la que se encuentra en caso que se le sigue a Gladys lanza, está a la espera de que se resuelva un recurso de casación presentado contra la sentencia emitida en el año 2015, la que la manda a prisión por 16 meses.

Firmo para que la lucha por nuestros derechos no muera

La protección hacia la organización que funciona desde 1984 hace que Lanza se apersone cada mes a estampar su firma y así, consideró, Soy rebelde, me alegro que no vayan a firmar, porque las consecuencias son muy difíciles. Es una forma de oponerse a una justicia que en este país se llama injusticia.

“Por protección a la organización sigo cumpliendo. Visitación padilla tiene que seguir existiendo y las mujeres tienen que seguir reclamando y defendiendo sus derechos, por eso estoy luchando”, dijo, la histórica lideresa del movimiento social.
El paso de los años es notorio en sus manos, pero junto a ellos pasa y pesa la dignidad de toda una vida dedicada a la defensa de los derechos humanos, desde su paso por el sindicalismo hasta su mensaje potente en pro de los derechos de las mujeres. Foto: Cesario Padilla

Aseguró sentirse perseguida por quienes administran la justicia y por el Estado en función, misma que se traslada hacia la organización, “no solo se nos persigue sino que se nos criminaliza por el trabajo que asumimos”.

Y no es para menos, en una lucha frontal por el respeto hacia las mujeres en un país donde se penaliza la denuncia hacia quienes les violentan, se prohíbe el derecho a decidir sobre sus cuerpos, El Movimiento “Visitación Padilla”, tanto su sede como quienes la integran, son objeto de vigilancia que se incrementó a partir del golpe de Estado de junio de 2009, en donde fue suspendido su programa de radio “Aquí entre chonas” en una emisora capitalina por órdenes del dictador Roberto Micheletti. De igual forma, quienes integran la organización feminista fueron objeto de persecución y campañas de desprestigio a raíz de acompañar las demandas del sector aglutinado en la resistencia hondureña.


Esta lucha debe continuar, aún y cuando nos quieran meter presas, hasta que se nos respete nuestra razón de ser como feministas de luchar por los derechos de la mujer. Estas fueron sus palabras finales, mientras recibía muestras de solidaridad de sus compañeros y compañeras en la defensa de los derechos humanos en Honduras. El sol era fuerte y en tono de broma exclamó que era la hora de almorzar. Se despidió con una sonrisa, en la que dejó dicho que no ajustará un libro de actas para la firma de la dignidad llamada Gladys Lanza.


sábado, 11 de junio de 2016

"Cuando pase el temblor", nos veremos


POR: Cesario Padilla*


Un compañero levanta la bandera nacional previo al inicio de una movilización de indignados. FOTO: Cesario Padilla
Cerca de 60 horas, esto como un aproximado pues no logro precisarlo, han pasado desde que la justicia impune y confabulada con actores de poder en el país desataron una cacería feroz contra seis compañeros y compañeras en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH). Cuando pienso en este hecho, levanto la mirada y me hincho de orgullo al mencionar "Yo soy uno de ellos", aunque traiga la fatal consecuencia de estar lejos de los míos y tenga que pasar bajo la tierra para que mi palabra tome por asalto los vientos y continuemos denunciando la mercantilización de la educación superior.

Desde el miércoles anterior hasta esta hora y el recorrido de los minutos, he pasado examinando mi pensamiento, mis actuaciones y mientras me acompañan fragmentos de canciones de Pez Luna, Café Guancasco y una que otra balada que pide permiso en un radito. Quiero encontrar la forma para salir y pintar mentiras en la sociedad hondureña desde la profesión que abrazamos, el periodismo. Pero no, llegan al auxilio las platicas con mi viejo, su enseñanzas que se quedaron en mi interior y que con el tiempo me hicieron abrazar a los luchadores y luchadores de la patria, de la matria. Los Eduardo, Roger, Manfredo, las Hilda Rosa, las Ruth, Marias Ediltrudis, brincan en mi memoria, todo está en calma.

Recuerdo la cadena humana que realizamos con diferentes defensores y defensoras de derechos humanos desde sus respectivas organizaciones para resguardar a un gigante que ya despertó, a los defensores y defensoras de la educación pública. Nos habita la confianza en las múltiples paredes de la madre tierra que hoy conforman el hogar provisional, pudo ser refugio, pero no nos hemos ido mucho menos huido del compromiso asumido.

Luego de la disolución de la cadena, comenzó el concierto de la criminalización. Sonaban nombres, fiscales responsables, jueces ejecutores que avalaron un nuevo asalto a la UNAH. A las cinco de la tarde ya era noticia, eramos seis con orden de captura, cinco ya nos conocemos desde que la vida estudiantil y estos escenarios de represión a la protesta. un fragmento de "La bomba popular" me hace pensar que esa cadena humana, no se rompió, se hizo mas extensa y alcanza para que sea nacional.

Yo también me encapucho

La estrategia les falló, algo salió mal -pésimo-. El pretender desmoralizar al movimiento estudiantil que se encapucha para que no sean el blanco fácil de las balas de la Empresa de Seguridad Privada del Aguán (ESPA) y mucho menos permanecer bajo la mirada asesina e impune de agente Roger Aguilar, ese mismo que hoy camina petulante por los pasillos universitarios balbuceando que es Abogado, pero su verdadero titulo es de un simple y vulgar "oreja" tal y como fue formado en la inteligencia policial a inicios de los 80.
Docentes universitarios, padres y madres de familia, periodistas y defensores y defensoras de derechos humanos en el plantón frente al Comisionado Nacional de Derechos Humanos (CONADEH) ayer viernes. FOTO: Criterio.hn


Dos dias de recuperación territorial, como nos dejó de legado nuestra Berta, de la UNAH pusieron a prueba a un grupo de histéricas y borrachas de poder autoridades universitarias. Su ataque no varió. Los medios de comunicación corporativos se sumaron para destilar veneno contra "un gigante que despierta". Pero fueron los padres y las madres, las y los docentes, artistas, periodistas independientes y defensores y defensoras agarraron su camiseta y se cubrieron el rostro NO por miedo, sino para visibilizar un proceso de lucha.

Karla Lara, quien protege a las juventudes con su voz, escribió en una nota publicada en su cuenta de facebook:

"Ay doña Julieta, si usted les viera con respeto, si no fuese lo altanera que es, podría también seguir cometiendo menos errores y entonces la justicia venidera podría indultarle algunos años de cárcel, incluso a la cárcel que le puso a su alma y que se refleja tan vivamente en su rostro tan privado de placeres"

El viejo y mi mami: haciendo camino al andar

Uno de los momentos ácidos es el separarte de las costumbres que tenés con la familia. Agarré el teléfono esa noche y le dije a mi mamá "Escucheme mami, todo va a estar bien, esto tenía que pasar a la larga". Se apagó por un instante, pero de un solo, tomó aire y me dijo "Porque te creo y te parí, voy a esperar que esto pase y termine para bien", ese fue su beso protector.

¿Y el viejo?, ese sempiterno rebelde -Como le puso Armando García- camina y se planta en cualquier institución, como en aquellos años de la barbarie verde-olivo, a exigir justicia. Se muestra desafiante para quitarle el bozal a la universidad del miedo y el silencio. Ahí estuvo en el CONADEH, mostrando su orgullo por quien pulió hasta verlo como periodista, yo también cargo con orgullo tu nombre y tu amor. Desgraciadamente la pestilencia judicial en este momento me priva de abrazarlos, de carcajearnos y recordar aquellas canciones que sonaban en aquel viejo equipo de sonido, la voz de Serrat asaltaba la palabra y resucitaba aquel "caminante no hay camino, se hace ... al andar".

Para ambos, esto ya no nos pertenece ya no solo es Cesario su hijo, lo son Dayanara, Sergio, Armando y ¿por qué no?, Izhar Azael Alonso también son sus hijos, porque son mis hermanos. El Movimiento Estudiantil Universitario (MEU) es ahora nuestra familia.

Lo que sigue, el abrazo fraterno

Esta semana que se aproxima puede marcar una nueva serie de paginas de gloria para las y los estudiantes de una -hasta entonces secuestrada- Universidad Nacional Autonoma de Honduras (UNAH) y este 11 de junio, este nuestro día, hay que dejarlo escrito. Nos cubre la dignidad y lo respalda ese accionar del MEU, de los y las compas en UNAH-VS y en el Centro Regional de Choluteca (CURLP). Que orgulloso se siente, allá en la eternidad Hector Martinez Motiño de ver su centro como una vez mas se rebela ante el autoritarismo universitario.

Desde donde la pachamama me cubre, he tenido la oportunidad de ver mensajes solidarios, canciones, fotografías que marcaron un encuentro no programado. Las acciones de denuncias de las organizaciones de derechos humanos a nivel internacional para que se interesen en la violacion a la libre expresión y el seguimiento que sufre el estudiantado, la estudiantina. El comunicado de mi organización hermana PEN Honduras, el plantón indignado y solidario de mis compañeros y compañeras periodistas - Somos APM Jodido-, la denuncia de nuestros abogados ante un espurio y miserable -de dignidad- Ministerio Público.

No me hace falta que hasta el momento no se haya pronunciado la Escuela de Periodismo, sería pedirles mucho a sus autoridades que viven en la nube de la que ser comunicador es cargar una balanza y hablar bonito, tratar al entrevistado como robot que se programa para que no revele su sentir. Vaya mi desprecio para ustedes.

Para el resto, espero tener los brazos abiertos y lejos de sentir que estoy vivo, quiero sentir que sigo con ustedes. Que tengo el orgullo de cubrir una nota periodística que hable del movimiento estudiantil, inmortalizar un momento histórico en una fotografía. Pronto saldré para el abrazo. No me he quitado el chaleco, la cámara solo reposa, la grabadora solo espera. Mis ojos comienzan a apuntar hacia ustedes.

Por lo pronto, en este 11 de junio mi alma es una llama que se apaga poco a poco, toca descansar, para que mis pies tengan el gusto de caminar por esas calles selladas por el paso de el y la estudiante. Nos vamos a ver, cuando pase el temblor.

*Periodista y ex dirigente estudiantil
Actualmente criminalizado

lunes, 6 de junio de 2016

POSICIONAMIENTO Movimiento Estudiantil Universitario en Ciudad Universitaria (MEU-CU)



Graffiti realizado en uno de los muros de la UNAH en Tegucigalpa, luego de que hombres armados dispararan la semana anterior dentro del campus contra estudiantes en protestas. Foto: Cesario Padilla




A las y los estudiantes, padres y madres de familia, medios de comunicación, comunidad internacional, y al pueblo hondureño en general.

    Como estudiantes universitarios, articulados nosotros y nosotras en el Movimiento Estudiantil Universitario (MEU), hemos  desarrollando una práctica de reflexión, crítica y rechazo ante el actual proceso de Cuarta Reforma Universitaria, iniciado en 2004, y consolidado por la Comisión de Transición en el 2008; a partir de esta fecha las autoridades universitarias lograron establecer un régimen administrativo centralizado en la figura rectoral, una élite intelectual justificante de políticas sociales y académicas excluyentes, y la destrucción de la auténtica participación estudiantil en la construcción integral de los procesos de reforma.

    La preocupante consecuencia de estas disposiciones se traduce en una ruptura con el sentido histórico de las Universidades Latinoamericanas, construido precisamente por la visión vanguardista de una generación estudiantil, que desde 1918 en la Universidad de Córdoba, Argentina, propuso un movimiento –extendido en toda Latinoamérica– de redirección a la estructura, funcionamiento y conocimiento con el que la educación superior se enfrentaba a las necesidades del siglo XX. 

Reflejado en el proceso llamado reforma universitaria, definido por Carlos Huneeus como “una serie de cambios graduales en la estructura interna  de una universidad para poder adaptarse  a la realidad de una época determinada en un país y que pretende vincularse y contribuir en la transformación de  la sociedad. Una reforma debe perseguir una verdadera renovación  de la universidad, en el sentido que elimine aquellas barreras jurídicas, administrativas y académicas que la han convertido en una institución incapaz de responder a los requerimientos de la sociedad. La reforma se caracteriza especialmente por la movilización estudiantil, que irrumpe contra las estructuras anacrónicas de la universidad. En este sentido, en que el modelo de universidad se genera desde la voluntad de toda la comunidad universitaria que se lleva adelante a través de una nueva institucionalidad que el movimiento reformista se da para este efecto.” 

 La Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) no se desconectó de este proceso regional de la reforma universitaria latinoamericana. Para 1957, la lucha de las y los estudiantes permitió la conquista de la autonomía universitaria, que propone  un proyecto coherente de vinculación con la sociedad hondureña, una real incidencia de la educación con la problemática nacional y una participación estudiantil incidente en la construcción de la misión de la universidad.
 Sin embargo  ante la arrogante figura de una burocracia tecnócrata en nuestra universidad, las y los estudiantes denunciamos la Cuarta Reforma Universidad como un proceso unilateral, secuestrado por el interés de justificar la dominación ideológica de nuestros pueblos, la legitimidad de proyectos políticos hegemónicos y la reducción de la educación a una acumulación de saberes prácticos; incapaz de promover diálogo, discusión y debate permanente alrededor de las condiciones objetivas de la realidad geográfica, política, sociocultural y económica de Honduras. Más bien, reconocemos el ascenso de una elite administrativa e intelectual que se presenta a sí misma como falso “profeta” de un proyecto orientado al resguardo de formas explotadoras retrogradas , y a la reproducción acrítica de las exigencias internacionales.

 Nuestras visiones desde el MEU se comprometen con un nuevo llamado. Asumimos la responsabilidad olvidada por las autoridades. Asumimos el compromiso con un reclamo histórico que se extiende por cadenas de muerte de 500 años y milenios de resistencia; con nuestras hermanas y hermanos silenciados.

 Ante el ejercicio de recuperación de nuestra Alma Mater, la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH); la mal información de parte de las autoridades universitarias y ciertos medios de comunicación sobre del porqué de nuestra lucha; nos pronunciamos de la siguiente forma:

I.             Convocamos a la conformación de una Articulación Nacional Estudiantil, que recoja las demandas de la comunidad estudiantil, sectores organizados no estudiantiles a lo interno de nuestra universidad, padres y madres de familia, campesinos/as, indígenas, obreros y demás pueblo hondureño.
II.            Exigimos la inaplicabilidad de las actuales Normas Académicas, por ser éstas excluyentes y no demostrar las condiciones concretas de la comunidad estudiantil; como lo hemos expresado en las propuestas entregadas desde los estudiantes a las autoridades.
III.          Exigimos un alto a la militarización de nuestra universidad, el utilizar a la empresa ESPA como organismos paramilitares a lo interno de la misma y un llamado a la no judicialización de los dirigentes estudiantiles.

Volvemos a reafirmar nuestra resistencia y rebeldía permanente. Porque aunque de parte del odio y rabia humana la única salida ante la libertad y los sueños, sea la opresión, represión y muerte, nosotros y nosotras construimos un realidad –que ante los ojos de nuestros hermanos/as– ha sido arrebatada y violada. Volvemos a llamar a la solidaridad de trabajadores, indígenas, campesinos/as, estudiantes, docentes y pueblo internacional. Sabemos las consecuencias de una lucha consciente, y precisamente invitamos a fortalecer nuestros pasos con su apoyo constante a la resistencia y manifestación estudiantil.

¡Por una educación no excluyente! ¡Derogación de las normas académicas ya! ¡Fuera policías y militares de la universidad!
TEGUCIGALPA, 06 DE JUNIO DE 2016